En Barcelona, el Raval sigue siendo el punto más emblemático para la prostitución, aunque en los últimos años la actividad ha comenzado a extenderse a otras zonas de la ciudad. Por razones de seguridad, presión policial y cambios urbanos, esta práctica se ha ido moviendo dentro de ciertos límites. Actualmente, existen seis áreas donde se ofrece sexo en la calle, distribuidas en distritos como Ciutat Vella, Les Corts, Sant Martí, Eixample y Sants-Montjuïc, según la supervisión del ayuntamiento y diversas organizaciones.
En el Raval, uno de los epicentros históricos de la prostitución en Barcelona, las autoridades han implementado mayores medidas de seguridad y vigilancia para proteger tanto a los residentes como a las trabajadoras. Las reformas legales también buscan regular la actividad y reducir los riesgos asociados. Las prostitutas suelen estar presentes durante las horas de la noche y primeras horas de la madrugada, aunque la presión policial y el incremento en la vigilancia han llevado a que muchas se desplacen a zonas más discretas dentro del barrio.
Ciutat Vella concentra gran parte de la oferta de servicios sexuales en la ciudad, en particular en algunas de sus calles principales. Las medidas de seguridad incluyen patrullajes constantes y colaboración con ONGs para velar por los derechos de las trabajadoras. Las reformas legales buscan minimizar el impacto en el vecindario y evitar problemas de orden público. Las prostitutas suelen estar activas en las noches, aprovechando la gran afluencia de turistas, aunque las restricciones legales han llevado a una moderada dispersión de los puntos de encuentro.
Se ha visto un aumento en esta actividad en años recientes, con áreas discretas que han comenzado a atraer a las trabajadoras sexuales. La seguridad en este distrito es un punto clave, con patrullas constantes y medidas legales que buscan controlar la presencia en zonas residenciales. La actividad de las prostitutas aquí se concentra especialmente durante la noche, cuando se asegura mayor discreción. Los controles y reformas locales han promovido también una mejor regulación para que los encuentros se mantengan en áreas específicas del distrito.
En esta calle la actividad se encuentra mayormente en zonas cercanas a grandes avenidas y áreas comerciales, donde se encuentra un equilibrio entre privacidad y visibilidad. Las autoridades han reforzado la seguridad y puesto en marcha reformas legales para delimitar las zonas permitidas, buscando así el respeto al espacio público. Durante las noches, es común ver un movimiento moderado en estos lugares, aunque los esfuerzos de control han llevado a las trabajadoras a ser más discretas y selectivas con los puntos de encuentro.
En este otro distrito de alto movimiento, ha experimentado un incremento en la actividad de protitutas en áreas clave. Los controles de seguridad han aumentado, con presencia policial especialmente en horarios nocturnos para evitar problemas en zonas residenciales. Las reformas legales también buscan canalizar la actividad hacia zonas con menos impacto público. Las trabajadoras suelen estar activas desde la noche hasta la madrugada, aunque la vigilancia y el monitoreo regular aseguran un entorno controlado tanto para los residentes como para los visitantes.
El distrito de Eixample, conocido por su ambiente vibrante y turístico, es también un foco de actividad para escorts, especialmente en las noches. Las autoridades locales implementan patrullas y controles estrictos para proteger la seguridad del área y garantizar el orden. Las reformas legales en Eixample se enfocan en limitar esta actividad a áreas específicas y evitar molestias a los residentes. A pesar de los controles, la zona sigue siendo una de las favoritas por su ubicación y discreción.